“La clave de esta crisis está en conservar el capital humano”.

FINN KYDLAN

“El confinamiento ha llevado al mundo de la empresa a implantar con rapidez medidas para poder seguir funcionando. En cuestión de tres semanas hemos desmontado las formas trabajar de siempre para dar un paso hacia el futuro del trabajo”

ANA SARMIENTO

En un webinar al que asistí en días pasados sobre el futuro de la empresa y el impacto que la actual pandemia y la posterior crisis económica iban a tener en la misma, el ponente remarcaba el hecho de que será imprescindible reforzar el management, que en semejante escenario, iba a ser vital tomar decisiones acertadas y rápidas. Por mi formación en coaching y por es “manía” que tenemos de indagar más y más, de pedir ejemplos prácticos y querer que nos “aterricen” las cosas, las afirmaciones que se lanzan, las conclusiones a las que se llegan, etc… A mi aquello me sonó como lo del comandante del batallón de infantería que justo antes de tocar el silbato que anuncia el comienzo del ataque, antes de enviar a sus hombres a la tierra de nadie, les hace la observación, pertinente, de que tengan cuidado con las balas enemigas.

Y sin embargo, aquel ponente estaba en lo cierto, tenía razón. La clave va a estar en las personas y en lo que éstas pueden llegar a dar.

Imaginemos que una mañana al salir de casa nos encontramos en la acera mirándonos fijamente a un enorme tigre de bengala. Una vez superado el susto y la conmoción inicial, frente a la agresiva mirada del tigre que nos muestra sus colmillos, empezamos a pensar qué hacer, cómo enfrentarnos a la situación,… de qué manera podemos sobrevivir.

En casos así la mayoría de las personas optan, como opción principal, por buscar en su memoria experiencias anteriores y los aprendizajes qué estas les procuraron sobre cómo salvar una situación semejante. Pero esa opción falla, no se sostiene, cuando nunca antes hemos vivido una situación igual, no hay registros en nuestra memoria. No tenemos experiencia de qué tirar, porque nunca hemos tenido que enfrentarnos a semejante tigre.

Una nueva amezapa para la empresa

Esta situación se ha vuelvo tristemente cotidiana para muchas personas, para muchos pequeños y medianos empresarios. Se manifiesta de manera clara a través de los “miedos anticipatorios”, en base a sucesos que no existentes en la realidad, que aún no han ocurrido, son generados por la mente. Ante ellos reaccionamos de la misma forma como reaccionaríamos frente a los miedos reales, a los verdaderos, pues a nivel emocional nuestro cerebro no distingue entre lo vivido y lo imaginado.

Frente a lo que es “nuevo” hay que oponer lo nuevo si queremos tener garantías de éxito. Combatir lo nuevo basándonos en aprendizajes y experiencias que nacen de lo antiguo es recorrer el camino al fracaso. La falta de previsión a la hora de encarar la crisis sanitaria, las decisiones basadas en la improvisación, los errores y cambios de criterio continuos, son un claro ejemplo de cómo enfrentarse a lo “lo nuevo” utilizando planes, experiencias y creencias antiguas, sin tener una estrategia nueva para la ocasión. Es por este motivo que la creatividad será el valor principal para enfrentar la crisis, traducida en métodos, planteamientos, herramientas y capacidades nuevas y diferenciadas que nazcan de ésta a través de la innovación.

 

Un nuevo camino se abre…..

Según cita el filósofo Nassim Taleb “(…) hay personas que al caminar por los Alpes prefieren llevar un mapa de Los Pirineos a no llevar nada.” Lo hacen, sin duda, buscando una falsa seguridad. Esta es una opción que deberemos evitar: Decisiones y hábitos (de trabajo, de dirección,…) basados en informaciones no completas, sesgadas o inexactas. Las fake news y la sobreinformación hacen más urgente y necesario que nunca tener una base de conocimiento contrastada y sólida para una óptima toma de decisiones.

¿Cuáles son entonces los factores para enfrentar con éxito esta crisis? Para mi son dos: La potenciación de la creatividad y el nuevo papel que pueden jugar las personas. Entre ambos existe un claro nexo de unión. Si entendemos la creatividad como la búsqueda de lo nuevo, soluciones nuevas, formas de pensar nuevas, cambiar antiguos hábitos por comportamientos nuevos, todo ello podemos aplicarlo a la relación con las personas y la gestión del capital humano de la empresa. Esto se traduce en una nueva forma de ver, de valorar la importancia de las personas dentro de las organizaciones y las posibilidades que ello nos ofrece.

En mi trabajo como coach experto en gestión emocional asesorando empresas y trabajando con ellas me he encontrado, en multitud de ocasiones con directivos, gerentes y propietarios de empresas que no hacen nada por “cuidarse” a nivel personal y emocional (a veces ni siquiera físicamente). Ignoro las “válvulas de escape” que esas personas puedan tener en su vida privada, en su ocio para regularse, pero en su parte profesional aparecen cansados, quemados, a menudo en una queja continua. El superar esta crisis sin duda nos van a exigir dar un paso al frente y rearmarnos, fortalecerlos, en primer lugar, a nivel personal. Estamos obligados a ser más resilentes, a gestionar mejor nuestra parte personal.  Esto es clave para mantener el nivel de responsabilidad hacia la organización, hacia las personas que la forman y que ahora más que nunca van a demandar una seguridad personal (por el miedo de contagiar a sus familias), además de  laboral.. Noticias falsas, bulos, presión, estrés, incertidumbre, miedo frente a lo desconocido,…  requieren un plus de cuidado para tener pulida la armadura con la que enfrentarnos a todo ello.

La importancia de las personas como eje de la recuperación económica.

Frente a la crisis será fundamental motivar a las personas y transmitirles que son imprescindibles. Debemos conservar, por encima de todo, el Know-How y el valor que trasladamos al cliente a través del mismo. Un ejemplo lo encontramos en el sector de la hostelería, tan expuesto, en el que es primordial conservar el valor que se aporta, a través del trato especial, diferenciado, al cliente. El camarero que tiene su “toque especial” en el servicio.  O el cocinero que aporta el suyo en la elaboración del producto. Es ese toque el valor que los clientes buscan en nuestro establecimiento y que hace imprescindible contar con el capital humano, con el hacer de las personas .

Según Jordi Pons, CEO de Workmeter la situación provocada por la crisis sanitaria ha ocasionado un aumento del “teletrabajo a la fuerza”. Según su opinión, esto es muy distinto a la “fuerza del teletrabajo”. Éste está aún por definir y reajustar en muchas organizaciones. Debe abandonar todo carácter de improvisación y para ello es necesario realizar un aprendizaje, hay que aprender a tele trabajar. La falta de rutina y de los hábitos de la oficina, la desubicación, la necesidad de fijar tareas, horarios y nuevos hábitos en casa, la conciliación familiar que durante el confinamiento ha cobrado más sentido que nunca,… Es necesario definir el teletrabajo y sería un error no hacerlo teniendo en cuenta a las personas.

Todos hemos visto en días pasados empresas al completo trabajando con una enorme motivación en la realización de equipos de protección. Es el milagro del “¿para qué?”, la piedra filosofal de la motivación: Comprender la finalidad del trabajo que se realiza y tener claro el valor de la aportación individual. Es fundamental conservar esta motivación de cara a la recuperación económica. Hacer partícipes a los trabajadores de un objetivo y un camino común, compartido. En este nuevo escenario, un nuevo elemento entra en juego en el plano laboral: La posibilidad de contagiarse y poner en peligro a la familia. Frente a ello no sólo habrá que implementar medidas de protección que refuercen la seguridad, sino que la motivación cobra un nuevo sentido y un mayor protagonismo: Sentir que me la juego por algo más que una retribución económica.

Mantener el Knw How para mantener el valor de nuestro producto.

Esta crisis sin duda obligará a las empresas a reforzar el papel de su responsabilidad social corporativa. Es una crisis global, de todos, y la única forma posible de superarla es a través de una fórmula que incluya a todos: a personas, grupos, colectivos, etc…

Por la magnitud y por el alcance de sus efectos, las medidas necesarias para afrontarla sobrepasan las posibilidades del estado. Al iniciarse la crisis ha habido un aluvión de peticiones al gobierno de medidas de protección. Éstas están sujetas a las posibilidades presupuestarias. Tienen limitaciones. Las empresas tienen un papel importante que jugar en este aspecto. Hemos asistido a grandes gestos solidaridad de muchas de ellas.

La empresa, en función de su tamaño y posibilidades debe tomar un papel activo en cuidar su entorno. Debe mirar a una sociedad donde el giro hacia lo nuevo consiste en buscar un cambio de paradigma consistente en el desarrollo personal y profesional plasmado en el refuerzo de una conciencia crítica, una opinión y una acción basada en hechos y no en juicios o creencias.


“Los sueños sin metas solo son sueños. Sin metas diarias, semanales, mensuales, anuales,… Los sueños sin metas llevan a la desilusión. Las metas son lo que está entre los sueños y los logros. Las metas solo se pueden alcanzar con disciplina y constancia”.

PIAGET

Hace ya varios años que emprendí una nueva trayectoria profesional, reinventándome y dedicándome a algo prácticamente nuevo para mi, totalmente distinto a lo que había hecho durante los 15 años anteriores, los que resumían toda mi carrera profesional hasta la fecha. Todo lo que he visto, todo lo que he aprendido, todo lo que me ha resultado de valor en este nuevo camino lo he resumido en estas Diez claves para triunfar en el ámbito profesional que a continuación enumero y detallo. De haberlos conocido antes, de haberlos puesto en práctica, estoy seguro que el proceso de construcción de mi nueva profesión hubiese alcanzado el éxito con mayor celeridad. Al día de hoy, y no habiendo alcanzado ese éxito áun, creo que observar y tener muy presentes esto díez puntos me harán alcanzar mis metas con mucha más rapidez y de manera mucho más rotunda que por el contrario, obviándolos y no dándoles cumplimiento.

Quizás, la clave principal de todas, la más importante y la que debiera encabezar esta lista es la que afirma que no vale, no es suficiente, conocer o recordar estos principios. Hay que llevarlos a la práctica, integrarlos, convertirlos en experiencia y por tanto en realidad. Hay que ponerse en marcha y llevarlos a la acción.

Estas diez claves son las siguientes:

1.- ¿Tienes habilidades sociales, conectas con las personas, te resulta fácil relacionarte con ellas? Bien, ya has dado el primer paso. Ahora necesitas mostrarles a tus posibles clientes la pasión, la fuerza y el amor que pones en lo que haces. Es por eso por lo que ellos te querrán trabajar contigo: Querrán contratarte para que imprimas en su organización esa fuerza, esa pasión, esa motivación, ese amor que tú tienes y eres capaz de mostrar…

2.- Tu momento presente es el que es, no puedes cambiarlo. Lo que si puedes es poner todas tu energía para que este momento evolucione hasta convertirse en la situación o estado que deseas. Cinco, seis meses es tiempo para hacerlo todo, para cambiar muchas cosas, para construir muchas otras. La pregunta es: ¿Cómo quieres que sea tu situación dentro de ese tiempo? ¿Dónde quieres estar dentro de seis meses? Debes tener clara ya la respuesta a esta pregunta.

3.- Cuando buscas colaboraciones o sinergias con otros profesionales o entidades es un error pensar que vas a contactar con personas que están más “avanzadas” que tú, que tienen más contactos que tú y que vas a poder “descansar” en ellos. Pensar que te van a aportar mucho en tu momento inicial es un error. Todo el que busca colaboraciones las busca con alguien ya asentado, alguien mas grande que uno mismo. Eso te pasa a ti y les pasa a los demás. Por eso los más grandes no te ven a ti. Están mirando hacia arriba y no hacia abajo. Debes hacerte grande, un referente, con un prestigio reconocido para empezar a tener buenas colaboraciones, colaboraciones entre iguales. Vendrán a darte cuando tú estés preparado para darle a ellos.

4.- ¿Cuál es tu objetivo? ¿Lo tienes claro y lo tienes definido? ¿Has pensado en ello? ¿Es definido, medible, alcanzable y retador? No será algo como: “Recuperar mi inversión en formación” o “Que me vaya bien!!!”“Poder vivir de esto”. “Estar contenta con lo que gano”. “Trabajar mucho…” ¿Das por válidos estos objetivos o estás dispuesto a definirlos y pulirlos hasta que sean una verdadera guía, un auténtico mapa que te lleve hacia dónde quieres ir y te diga cómo has de llegar? Sin objetivo no hay logro a alcanzar. Sólo hay deriva. El tuyo tiene que ser sólido. Y recuerda, la modestia no es una buena herramienta para definir objetivos. La humildad si, pero son cosas distintas.

Si no sabes lo que quieres, o a dónde vas, no lo conseguirás alcanzar.

5.- Queremos que los clientes nos atiendan, conectar, que nos contraten, hacer nuestro trabajo, y por supuesto que nos paguen. Para muchos parece que este es el final del itinerario con una empresa. Eso es un error. Después de que te paguen, después de trabajar para alguien la relación, si la cuidas, no ha hecho más que empezar. Cada cliente puede darte referencias para abrir las puertas de otras empresas, de otros clientes para ti: Sus clientes, sus proveedores, sus amigos, etc… Puedes pedirle que te valoren en tu facebook o que hagan un comentario positivo para tu web. Puedes pedirles también cartas de recomendación, etc… Piensa que no hay nada más valioso para vender tu producto como la opinión de un cliente contento. Puedes volver a trabajar con ellos más adelante, cada año o cada cierto tiempo. La relación con quien haya sido tu cliente debe ser “eterna”.

6.- ¿Tienes un buen currículum? ¿Sabes de tu materia, de tu campo, de tu sector? Bien, pero, ¿qué es lo que no sabes? ¿Sabes de redes sociales, de informática y diseño de presentaciones, de marketing, de contabilidad, de finanzas, de comercio y ventas? ¿Sabes de la existencia y los plazos de subvenciones que te pueden ayudar? ¿Sabes manejar y sacar provecho de Linkelin? ¿Sabes de Facebook todo lo que habría que saber para anunciar tu negocio, o tu nivel sigue siendo de “usuario”? ¿Qué entiendes de empresas, de sus estructuras, hábitos, mentalidades, flujos, “dolores” o necesidades? ¿Sabes inglés? ¿Sabes manejar y hacer cambios en tu web? ¿Tienes canal de Youtube?… El camino a recorrer es muy largo

7.- Antes de empezar a esforzarte en buscar y ganar dinero pregúntate cual es la relación que tienes con él. ¿Qué imagen tienes del dinero? ¿Y a nivel de tu subconsciente? ¿Para ti es algo sucio, malo, que causa “problemas en las familias”, dolor en el mundo, es “la causa de muchos males”?. ¿Cuáles son tus creencias sobre el dinero? ¿Has tenido dinero en otras fases de tu vida? ¿Lo tuvo tu familia? ¿Cuánto dinero hubo a tu alrededor en tu infancia y cómo lo hicieron tus padres con él? ¿Cómo y qué hicieron si no lo hubo? ¿Cuándo tienes dinero, lo gastas rápido, lo derrochas, lo retienes, lo atesoras,… qué relación tienes con él? Debes tener claras cuáles y cómo son tus creencias profundas sobre el dinero antes de gastar vida y energía buscándolo sin que te llegue…

8.- Debes fijarte un objetivo económico claro y no hay otro más claro que marcarte la cantidad de dinero que desees recibir al mes (o al trimestre) y en cuanto tiempo va a empezar a recibirla. Por ejemplo: “Facturaré 2.000 € mensuales a partir del mes de septiembre de 2019”. Este objetivo debe ser realista y alcanzable, pero a la vez tiene que ser retador. !!!Tienes que ser ambicioso!!! ¿Te has fijado poco dinero al principio? ¿Por modestia, humildad, miedo? (Vuelve a leer el punto 7). Puede que tengas que re-ajustar algo tu objetivo pasados unos meses, pero solo “algo”. No puedes pasar de fijarte 2.000 € al mes a contentarte con 700. Sí en cambio puedes pasar de fijarte 2.000 a 1.600 o 1.700. Cuando lo tengas fijado, lo desees, lo visualices y te pongas en marcha, el universo empezará a moverse para hacer que eso que has fijado se cruce en tu camino.

9.- Nadie lo ha conseguido solo. Nadie se hizo rico en soledad. Es necesario tejer una red, crear uniones, ampliar tu “universo”. No estoy hablando de únicamente de colaboradores. Estoy hablando de personas que te acompañen en el camino, de las que aprender continuamente y sin parar. Mira a tu alrededor… esas personas están ahí. Solo tienes que iniciar el diálogo con ellas. Ahora mismo, en este momento, estás rodeada de maestros y compañeros de viaje. De igual manera, nadie lo consiguió tampoco sin dejar de aprender, de conocer más, de formarse. El camino del éxito está empedrado de libro leídos y aprendizajes recibidos.

Nadie lo ha conseguido solo. Rodéate de personas que te acompañen en el camino.

10.- Cuando recibes un “No” en lo comercial no es un no hacia tu persona, tu formación o tus conocimientos. Es un “No” al mensaje que en ese momento le ha llegado a tu cliente elegido. Quizás el mensaje no estaba pulido, quizás no era el momento oportuno, quizás no llegó, no lo vieron, no lo leyeron… ¿Imaginas cuantos e-mails vas a mandar sin que ni siquiera lleguen a abrirlos o a terminar de leerlos? No tengas miedo de insistir e insistir en una empresa. Quizás nunca leyeron lo que enviaste, no te recuerdan y aunque tu puedas creer que llevas 6 meses dando “el coñazo” ellos pueden tener la impresión de que te ven por primera vez, porque antes no lo habían hecho. Cada sector tiene una serie de “Noes” por cada “Si”. Debes coleccionar “Noes” para obtener un si. Cada vez que te digan “No”, es un paso que te acerca hasta el siguiente “Si”.

Hay una película en la que el protagonista, condenado a cadena perpetua, envió una carta diaria al gobierno solicitando una biblioteca para la prisión. Diecisiete años después de enviar la primera recibió dos docenas de cajas con libros, junto con una carta de respuesta que decía: “Por favor, no escriba más”. Al día siguiente empezó a enviar dos cartas diarias con su nueva petición…