«Puedes descubrir más de una persona en una hora de juego que en un año de conversación»

Platón

 

Aún recuerdo los juegos de piezas y  montajes que me acompañaron durante gran parte de mi infancia y prácticamente, durante toda mi niñez. A través de ellos improvisé, en mil pruebas, la construcción de un mundo imaginario, irreal para otros pero completamente real para mi, en el que se contenían los primeros ensayos de la estructura de pensamiento que hoy, ya en mi vida como adulto, rigen mi personalidad y la forma de ver lo que me rodea.

Fueron una metáfora, una simulación, un sondeo en un ambiente de total seguridad, controlado, medido, con las virtudes y los parabienes del juego: La creatividad, la curiosidad, el estímulo, el reto, la actitud, el ingenio, el placer… Así, con cada ladrillo que coloqué, con cada modelo que coroné, cada construcción terminada, puse, paso a paso, una pieza de mi personalidad, de mi carácter, de la visión del mundo que me iba a acompañar, y me acompaña, desde entonces hasta ahora.

Más tarde ingresé en ese mundo de adultos y el juego se convirtió en algo proscrito, o al menos así llegué yo a sentirlo: “Esto no es un juego” empecé a oír en muchos ámbitos, con mucha frecuencia. Era un mundo donde reinaba una especie de bipolaridad, donde todo era blanco o negro, grande o pequeño, fácil o difícil. Así, todo lo que se separase de lo “serio”, de la seriedad, se confundía pareciéndose, peligrosamente, a un juego. Yo así lo sentí: todo lo que amenazase la hegemonía del status definido en esos dos polos: todo lo indefinido, lo ambiguo, lo confuso, lo incierto, era apartado.

Pero ese tiempo pasó y ahora todo ha cambiado. Al día de hoy el juego está muy presente en nuestro día a día, (en el mío nunca dejó de estarlo, a pesar de todo) no solo entre niños o jóvenes sino también en adultos de todas las edades, y no solo en el ámbito personal o doméstico, sino también, y cada vez con una mayor presencia, en el ámbito empresarial.

Según un estudio del Centro de Innovación BBVA, el 70% de los altos ejecutivos hacen un receso en algún momento del día para jugar. Y es bajo esta nueva concepción del juego y sus posibilidades, con las corrientes que surgen con el cambio de siglo como nace el método LEGO SERIUS PLAY®. La historia de su concepción y desarrollo es tan fascinante como sus posibilidades.

A finales de la década de los noventa del siglo pasado, el heredero de la firma LEGO y por entonces propietario, Kirk Kristiansen, ve como su empresa comienza a tener resultado económicos negativos. Por los pasillos de la gran multinacional se oye con frecuencia una queja que se traduce en la idea de que “los niños crecen muy deprisa” y ya no juegan con juguetes. El auge de los videojuegos y la falta de imaginación y creatividad en las reuniones de los comités estratégicos del gigante danés estaba poniendo en riesgo el futuro de la compañía. Una empresa, dedicada a vender imaginación y creatividad, en boca de su director general, carecía de ambas a la hora de proponer nuevos productos o nuevas líneas de negocio. No había inspiración, creatividad, ni imaginación en el diseño de los planes de futuro de la empresa.

Ante este descubrimiento, Kristiansen decide unir sus fuerzas con dos miembros de la escuela de negocio de Lausanne (Suiza), los profesores Victor y Ross. Junto a ellos, y tras varios años de estudio y diseño, el método LEGO SERIOUS PLAY® verá la luz en 2001. En su primeros años de vida será un método interno de la empresa, pasando con posterioridad a ser de código abierto.

Pero: ¿Qué es el “Juego de Lego Serio” y cómo puede transformar una organización y sus equipos de trabajo?

Es un método de trabajo basado en el conocimiento que tienen las manos, conectadas directamente con amplias zonas de nuestro cerebro, y que nos permiten “saber más de lo que realmente creemos saber”. A través de la creación de modelos con ladrillos o piezas LEGO, de los que posteriormente se extraerá una historia, utilizando nuestra creatividad y usando metáforas, podemos explorar problemas complejos, desarrollar estrategias y alcanzar soluciones en la que sustentar el presente y futuro de la empresa.

El método se compone de un Proceso Central, en el que se plantea la pregunta o reto, para después construir el modelo que da respuesta a la misma, contar “su historia” y reflexionar sobre ello. Estos cuatro pasos vertebran las siete Técnicas de Aplicación de que consta el método.

El trabajo con L.S.P mejora la comunicación, favoreciendo la participación de todos los miembros del grupo. Todos aportan conocimiento y por tanto valor a la organización, de una manera potente y totalmente objetiva, pues todo gira a través del modelos y sus significados. Esto respeta al individuo, su identidad y sus valores, pues al expresarse a través de lo que ha construido, se siente mucho más libre de expresar todo lo que lleva dentro. Los resultados con L.S.P son así compartidos pues prima la participación frente al individualismo.

La creación del modelo con nuestras manos crea también un vinculo emocional con el mismo, aumentando el nivel de compromiso con lo que hemos construido, creando fuertes lazos, tanto con el modelo como con las soluciones, acuerdos o estrategias que se alcanzan en el proceso.

Es un trabajo en tiempo real, que nos ofrece una visión del problema o conflicto de manera inmediata, y que nos facilita la toma de decisiones, así como la implementación de las soluciones alcanzadas, también en tiempo real.

Por otro lado, la combinación de objetos físicos en tres dimensiones e imágenes visuales facilita la generación de ideas y hace que éstas puedan llegar a ser sorprendentes. La mayoría de las personas prefieren los enfoques visuales y espaciales cuando se enfrentan a un problema en busca de la solución más optima.

¿Cómo podemos saber cuándo L.S.P es la mejor opción para trabajar los distintas situaciones o conflictos que se presentan en la empresa? Son varias las respuestas a esta pregunta, pues a través del juego con piezas LEGO podemos afrontar infinidad de situaciones o sucesos que afectan a la empresa. Principalmente, podemos usar L.S.P cuando el reto al que nos enfrentamos es complejo y no existe una respuesta clara. También cuando necesitamos alcanzar una visión panorámica o general del problema para ver conexiones y explorar distintas soluciones potenciales. Es igualmente muy efectivo cuando el equipo está formado por participantes con diferencias en cuanto a profesión, edad, rango o capacitación, y es necesario potenciar la comunicación y la participación para limar las discrepancias y  tomar decisiones que generen compromiso.

El método L.S.P tiene una mayor efectividad e impacto porque ofrece un lenguaje común, a través de las piezas, que cualquier persona puede usar para expresar aquello que lleva dentro y  desea aportar, estando, por la naturaleza del método, activamente involucrada en todas las fases del proceso de la decisión, así como probablemente, también en los acuerdos que se tomen.

Ofrece la posibilidad de poder visualizar la solución buscada de una manera rápida, directa, en tiempo real, pues “la tenemos en nuestras manos”, la “podemos tocar”. Las discusiones y debates que se originan tras la construcción del modelo, al estar enfocados en el mismo, permiten que suba el tono de la discusión, profundizándose más en el debate, no tocando la sensibilidad ni la identidad de la persona y no provocando conflictos personales.

Pero sobre todo, la gran ventaja de LEGO SERIOUS PLAY® es que va unido al juego por su concepción, su filosofía y su diseño. Es Jugar, con toda la carga emocional positiva que ello conlleva. Es partir de una base donde encontramos una gran creatividad, una potente motivación, que nacen con el despertar de nuestra curiosidad, nuestra ilusión, mientras nos divertimos…

Es enfrentarse a los retos y conflictos que se nos presentan en la empresa desde la novedad que nos aporta lo lúdico, la libertad, el placer de jugar y disfrutar de la autonomía y las posibilidades que nos ofrece un nuevo terreno de juego, un nuevo marco de expresión.

Pero L.S.P no se centra únicamente en las organizaciones y equipos. También nos ofrece trabajar nuestra identidad como individuos, aquello que somos o deseamos ser, así como nuestros valores. A través del modelo podemos expresar, con la seguridad que nos da el hablar de nosotros de manera objetiva, con la cercanía de poder “tocar” aquello que estamos expresando, toda nuestra visión, nuestra estrategia personal y la imagen futura que tenemos de nosotros mismos.

Pasaron los años y a través de mi formación y me dedicación profesional pude unir aquellos dos mundos. El de mi infancia y mi niñez, repleto de juegos, y aquel otro que me hicieron creer que era exclusivamente, y excluyentemente… Serio.

 

LEGO SERIOUS PLAY®. “Juego de Lego Serio

 

“Si no sabes qué hacer, empieza a Construir”.

 

 

 

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